Esperanza

Esperanza

Antes de las ocho.
Cielo gris.
Viento, frío, calor.
Parece que llueve, pero no.
Parece que sale el sol, pero no.
Los niños entran en la escuela.
Los automóviles surcan las calles.
Una joven camina escuchando música.
El anciano sale de su casa y con cautela baja el escalón.
Los teros giran en el cielo y en el aire viajan aromas de pan recién horneado.
Los primeros negocios abren sus persianas.
Segura paz cotidiana. Necesidad de ritos.
Costumbres, alegrías y protestas.
Riqueza, miseria, encanto, espanto.
El planeta horadado, arado, estallado.
Estragado, violado, masacrado.
Islas verdes. Islas negras.
Mares limpios. Mares sucios.
Fábricas de armas.
Fabricantes de guerras para vender las armas.
Duele África. Duele Medio Oriente. Duelen tierras lejanas.
Duele América. Duelen los continentes.
A pesar de todo trabajamos proyectamos progresamos.
A pesar de todo leemos frases optimistas, oramos, rogamos, compartimos.
A pesar de todo agradecemos  y sabemos que no somos ellos y queremos ayudar.
Niños desnutridos ancianos abandonados familias en la calle.
Mundial, el problema es mundial.
Pobres hubo siempre.
Frases que suenan como latigazos.
Cortan la piel, avisan, muestran y se van ligero, como el viento de la mañana;
Como la joven que camina escuchando música. Como mis propios pasos apurados ansiosos por solucionar no sé qué trámite que me indica un horario de mi vida que ya no volverá.
A pesar de todo pensamos escribimos disertamos fotografiamos denunciamos y nos callamos ante la inmensa cantidad de gente que vive y que sobrevive o que no; y cada uno hace como puede y junta tachos y desperdicios o ladrillos o mármol.
Siempre ha sido así.
El tema ahora es: la cantidad de personas la necesidad de alimentos viviendas medicinas.
A pesar de todo los niños entran en la escuela y los teros giran en el cielo.
Las primeras flores de la primavera están de cara al viento.
A pesar de todo, cada uno, desde su empleo, misión, profesión, oficio ha de ser:
El mejor
el más honesto
dedicado trabajador
y entender
que somos parte de un tejido, de un entramado universal y que si arrancas un árbol muere una estrella.
A pesar de todo
elijo
tener esperanza.

Amanda Hermoso

Amanda Hermoso

La escritora Amanda Hermoso ha obtenido numerosos premios a nivel nacional e internacional y es autora de los libros: Ríos en la soledad (cuentos y poemas). Edición del autor. Tandil. (1995); Sombras y luces (cuentos y poemas). Editorial Vinciguerra. Buenos Aires. (1997); El Triángulo y otros relatos (cuentos). Editorial Utopías. Ushuaia. Tierra del Fuego. (2010).

Imagen: Fotografía de Sociedad Argentina de Horticultura.

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2 pensamientos en “Esperanza”

  1. Hermoso el poema, y es verdad, el día que la esperanza nos abandone no tendremos donde ocultarnos, ni aún en nuestro más recondito interior y habremos perdido todo.

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