La buena tierra

La buena tierra
“– No…, no… No venderemos nunca la tierra…–Es el fin de una familia… cuando comienzan a vender la tierra… –dijo él, ininterrumpidamente –. De la tierra salimos y a la tierra hemos de ir…, y si sabéis conservar vuestra tierra, podréis vivir…, nadie puede robaros la tierra…Y el anciano dejó que sus escasas lágrimas se le secaran en las mejillas, donde dejaron unas manchitas saladas. Y luego se bajó, y tomando un puñado de tierra la retuvo en la mano, murmurando:

–Si vendéis la tierra, es el fin.

Y sus dos hijos lo sostuvieron, uno por cada lado, tomándole por los brazos, y él apretó en la mano el puñado de tierra suelta y caliente. Y sus hijos le calmaron, su hijo mayor y su hijo segundo, y le repitieron una y otra vez:

–Estad  tranquilo, padre nuestro, estad tranquilo. La tierra no se venderá.

Pero, por encima de la cabeza del anciano, se miraron y sonrieron.

Pearl S. Buck
Fragmento de “La buena tierra”

Pearl Buck

Pearl S. Buck (Hillsboro, 1892 – Danby, 1973) fue una novelista estadounidense que pasó la mayor parte de su vida en China y cuya obra, influida por las sagas y la cultura oriental, buscaba educar a sus lectores. Recibió el premio Nobel en 1938. Hija de unos misioneros presbiterianos, vivió en Asia hasta 1933.

Imagen: Campo de trigo con cuervos, de ©Vincent van Gogh, pintor postimpresionista y uno de los artistas más famosos de todos los tiempos.

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